Lejos quedaron los días en que la Mesa de Enlace logró convocar hasta 300.000 personas en 2008 en actos contra la resolución 125, que imponía retenciones móviles a la soja. Ahora la lucha en el seno de la entidad es por permanecer unida.

La organización tiene como desafío el buscar puntos de unidad como representante de la actividad de defensa del campo en sus diferentes aspectos. La Mesa está integrada por la Sociedad Rural Argentina (SRA), la Federación Agraria Argentina (FAA), Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y Coninagro.

La consultora que lidera César Mansilla impuso a los ruralistas que la comisión de entidades agropecuarias tiene una alta imagen negativa entre el público urbano, que rondaría entre el 50% y el 70%. Este elevado índice negativo en los ámbitos urbanos puede influir en la decisión electoral sobre futuros candidatos del agro en la contienda electoral, pero más que nada en los resultados de los planteos que el el sector agropecuario eleva al Gobierno.

La Federación Agraria se encuentra más cercana al Ministerio de Agricultura de la Nación y su titular, Eduardo Buzzi, se enfrenta con frecuencia con sus pares, Mario Llambías (CRA) y Hugo Luis Biolcati (SRA). La situación no es fácil para la Mesa de Enlace. El propio Buzzi advirtió que si el kirchnerismo se impone en las elecciones de este año, la Mesa ya no tendrá razones para existir.